VALLE DE LÁGRIMAS
Mié, Abr 28, 2010
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Por: Marco Antonio Espinoza López
Por/ Marco Antonio Espinosa López
Pues ahora resulta mi estimado lector que todos, o casi todos, los candidatos que andan recorriendo quizás por primera vez en su vida las colonias, los poblados, los fraccionamientos, los barrios y los municipios de nuestro maravilloso estado, son unos apasionados de Durango.
Quizás ya ha escuchado, visto o leído en su propaganda que la PASIÓN es lo que los caracteriza. Lástima que eso nadie se los cree. Habrá uno o dos que se le pueda poner en tela de juicio, pero hasta ahí.
Si hubiere esa pasión que ahora pregonan cual juglares mal pagados, no estaríamos en las condiciones que nos encontramos. Y dejemos de lado la cuestión de la inseguridad. Hablemos solamente de las condiciones en que los que andamos las calles, ratitos a pie y ratitos andando, percibimos del malestar de la ciudadanía.
Si hubiera PASIÓN la gente no andaría en el mercado, en el súper o a donde su magra economía le permita comprar para mal comer, para mal vestir y para mal calzar, haciendo cuentas y mentando madres por los empleos “generados” los últimos años.
Yo he dicho, y lo sigo sosteniendo, que la peor falacia que han querido convertir en verdad es la de los empleos.
Como decía mi abuelita, puras habas. Y no me voy a meter con que el IMSS, el INEGI, BANAMEX o cualquier otra institución han dicho que sí, que no, que quién sabe. No. Porque si lo hacemos comienza la danza prostituida de las cifras y de las personas que tiene que defender a capa y espada la postura que le han impuesto defender.
Cierto es que tanto a nivel federal, estatal y municipal el problema del desempleo está a flor de piel. Y si no me creen, no usted mi estimado lector sino aquellos que insisten en que vamos bien en materia de empleo, basta con que a diario se den una vuelta por las calles, por las plazas, por las calles del centro, por las de la periferia y ahí, sentados con la esperanza a cuestas por encontrar un empleo está una mujer, un hombre, un joven, una joven sosteniendo sobre sus muslos un folder con sus documentos personales y, sobre éste, una solicitud manuscrita a punto de ser entregada para su revisión y posterior archivamiento, la mayoría de las veces sin respuesta favorable.
Y sí. Sé muy bien que hay quien defiende los míseros empleos que se han generado. Insuficientes a todas luces. Mal pagados sobre todo. En los que cientos de profesionistas han tenido que subemplearse porque no hay en dónde apliquen los conocimientos que adquirieron a lo largo de su paso por las aulas.
Peor aún si no corren con la suerte de que sus padre, su madre o algún familiar tenga “conocidos” que le echen la mano, porque entonces terminarán manejando un taxi o convirtiéndose en un número más de aquellos que, ante la desesperación, dejan a su familia y su terruño para aventurarse a lejanas ciudades donde encontrar mejores oportunidades.
Y sí, también sé que habrá quien diga que el problema es en todo el país, no exclusivo de Durango o que no le corresponde al de aquí sino al de allá encontrar soluciones. Pero esa es la excusa más estúpida que profieren los mediocres.
Pero aún hay algo más lamentable mí estimado lector, desafortunadamente, aquellos que encuentran un espacio para trabajar, no están capacitados para ejercer la función que se les encomienda por una sencilla razón: porque su ingreso a la facultad, cualesquiera que sea, fue mediante “palancas” con algún “picudo” de las instituciones educativas y su aprendizaje fue efímero. Mientras que aquellos a los que les ha costado ingresar, mantenerse y salir, los vemos, en gran cantidad, lamentándose por no encontrar espacio en el campo laboral de su profesión.
Pero como diría otra vez mi abuelita, ya ni la´cen mijo, se jactan de haber construido decenas de escuelas y universidades públicas y privadas. Pero para qué. Si lo que hacen falta son empleos. Lugares en donde los egresados ejerzan su profesión. Una ciudad no puede crecer solamente con garantizarles a sus gentes un lugar en la escuela. No puede salir adelante solamente diciendo que todos tienen el derecho constitucional de estudiar, si no tienen el derecho humano de trabajar, de desarrollarse; y si ya se que los empleos no se hacen por decreto, pero si con muchos hue…para dejar de lado los intereses personales y egolatrías y ver por los demás.
Pero eso que importa mi estimado lector en una sociedad donde solamente unos cuantos reciben los beneficios de mamarle la ubre al presupuesto público; donde sólo dos o tres generan empleos para su ellos, para su hijos y los hijos de sus hijos y uno que otro lambiscón manipulable.
No mí estimado lector. Yo no les creo que “ahora sí va a ser diferente”, que “ahora sí lo lograremos”. Y sabe por qué no les creo. Porque la misma perorata que traen unos la traen los otros. Y como nuevamente diría mi abuelita, lo mismo el giro como el colorado. Es tanta su PASIÓN por Durango que han olvidado bajarse de la nube en la que se suben inmerecidamente y juegan, como siempre, con la necesidad de las miles de personas que tenemos que presenciar sus burlas cuando van y tocan a las puertas de nuestras casas “poniéndose” a las ordenes de la ciudadanía; y una vez que logran su cometido, pobre de usted mi estimado lector si osa molestar a los señores, porque cuando menos piorrr – diría por último mi abuelita -, le cierran con la puerta en las narices; pero no los que perrearon el voto, sino la serie de lame suelas que ahora han dejado las oficinas gubernamentales para incorporarse a las campañas. Porque saben que sólo viviendo del erario se pueden tener buenos empleos en estos tiempos, sobre todo si son de 8 de la mañana a 3 de la tarde.
Etiquetas: Marco Antonio Espinosa López, Valle de Lagrimas
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Abril 29th, 2010 at 9:49 PM
Saludos, lo mas importante es la difusion que le demos a este tipo de comentarios porque ya estamos hartos de ver tapizadas las calles de caras con sonrisas falsas y hasta insultantes pues piden nuestro voto gastando nuestro dinero, o tal vez deberiamos dar las gracias por embellecer nuestras calles con esa basura y no ver los beches las fugas los cholos haciendo de las suyas sin ver a la autoridad , pero eso si el centro historico con la mas gran iluminaciony mi colonia a oscuras.Quisieramos propuestas pero solo tenemos las mismas promesas las mismas campañas el mismo sinismo de llevarnos una escoba y una despensa pidiendo nuestro voto para despues vernos la cara de estupidos Ha¡ por eso es esa sonrisa se burlan antes de jodernos . Grecias
Mayo 3rd, 2010 at 10:26 AM
Yo por eso votaré por Aispuro, porque el si ha cumplido SIEMPRE lo que ha prometido en campaña, el si conoce las necesidades de la gente y siempre ha ayudado.
Durango nos Une: despierten!
Mayo 3rd, 2010 at 10:28 AM
De acuerdo con el que escribe. Ya basta de que con puras palmeras y calles medio bonitas nos quieran convencer de votar por lo mismo. Que asco da el derroche de propaganda y articulos romocionales que seguramente los paga el Gobierno.. Yo digo NO al PRI
Mayo 3rd, 2010 at 5:45 PM
HOLAS PUES AL IGUAL Q juansinmiedo YO ESTOY CON AISPURO.
SOLO ES CUESTION DE ECHARLE GANAS.
Mayo 5th, 2010 at 1:25 AM
Muy de acuerdo con el columnista, el PRI y sus candidatos juegan y lucran con la necesidad de los pobres y les compran su voto con despensas. Despues de electos se les olvidan sus promesas y solo se acuerdan de ensanchar sus cuentas personales.
Mayo 7th, 2010 at 11:22 AM
comparto con el columnista… y con su abuelita también jaja… Muy buena y valiente la columna.